Estaba en un curso de feminidad sagrada, y mi cuerpo entró en tensión, ansiedad. Estaba convencida de que lo que sentía era mi herida activándose. Me culpé. Me sentí inferior. Pensé que, si me controlaba más, si sanaba más, la ansiedad desaparecería.
Hasta que me animé a mostrar mi vulnerabilidad… y lo que sentía fue negado. Estaba frente a una persona narcisista.
Y ahí entendí algo que lo cambió todo: tu ansiedad no siempre es una herida. A veces tu cuerpo simplemente te está diciendo que no se siente seguro.
Si alguna vez te preguntaste “estoy en una buena relación, ¿por qué sigo con ansiedad?”, este episodio es para ti.
Te traigo 3 ejemplos reales y 1 ejercicio! te espero en comentarios:
LOS 3 APRENDIZAJES CLAVE DE ESTE EPISODIO:
1️⃣ Tu ansiedad no siempre eres tú — Culparte por sentir ansiedad en una relación puede hacerte aguantar situaciones que no son seguras ni son lo que realmente quieres. Antes de trabajar la herida, pregúntate: ¿esto que estoy viviendo es realmente lo que quiero?
2️⃣ Sanar no es aprender a tolerar más — El objetivo no es sanarte para aguantar una relación a distancia, o que te vean una vez por semana, o que nieguen lo que sientes. Sanar es poder ser clara en lo que quieres y hacer el trabajo somático para poder crearlo.
3️⃣ Tu cuerpo sabe antes que tu mente — La tensión, la ansiedad, la activación constante… son información. No son el problema. Son la señal. Escucharlos es el primer paso para crear una relación consciente donde puedas priorizarte y sentirte en paz.
RECURSOS MENCIONADOS EN ESTE EPISODIO:
- Lista de Espera Emerge
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